domingo, 20 de diciembre de 2015

xxx

Estamos perdiendo la virtud original de vivir apasionadamente,
el hacernos responsables por lo que nos pasa,
a menudo se piensa en el existencialismo como una filosofía de la desesperación,
pero están dejando fuera algo escencial,
es decir se habla de las personas como construcciones sociales o la confluencia de fuerzas,
se abre un mundo de pretextos para evadir la toma de decisiones y aceptar consecuencias,
hay 6 mil millones de personas en el mundo, pero lo que haces hace la diferencia,
al menos establece un antecedente y fija un ejemplo para terceros,
y el mensaje es que no debemos vernos como las victimas de varios sucesos,
quienes somos es siempre nuestra decisión.

***

Nuestra critica comienza como todas las criticas: con duda.
La duda se convirtió en nuestra narrativa, fue la búsqueda de una nueva historia: la nuestra.
Tomamos esta nueva historia dirigida por la sospecha de que el lenguaje común no podría contarla,
nuestro pasado se congeló en la distancia y todos nuestros gestos significaban la negación del mundo antiguo y el alcance de uno nuevo.
La forma en que vivimos creó una nueva situación, una de exuberancia y amistad,
el de una microsociedad subversiva en el corazón de una sociedad que la ignoraba,
el arte no era la meta sino la ocasión de encontrar nuestro ritmo específico y posibilidades enterradas en nuestro tiempo,
el descubrimiento de una verdadera comunicación es de lo que se trataba,
nosotros los inaplacables los inaceptados seguíamos buscándonos y llenando los silencios con nuestros deseos, temores y fantasías,
llevados por el hecho de que no importa que tan vacío parezca el mundo,
no importa que tan degradado y usado parezca el mundo,
sabíamos que todo era posible y dadas las circunstancias correctas, un nuevo mundo era posible.

Yobailopogo!

4 comentarios:

karin rosenkranz dijo...

un nuevo mundo siempre es esperanzador...

Chaly Vera dijo...

Felices Fiestas

Abrazos

Alexander Strauffon dijo...

Tus posts tan psicodélicamente trippys, reptilio.

cotonete dijo...

El mundo es de los inadaptados