jueves, 31 de julio de 2014

"Hola"




Juan trabajaba en una planta distribuidora de carne. Un día, terminando su horario de trabajo, fue a uno de los refrigeradores para inspeccionar algo; en ese momento se cerró la puerta, se bajó el seguro y quedó atrapado dentro.

Aunque golpeó la puerta fuertemente y comenzó a gritar, nadie pudo escucharlo.
La mayoría de los trabajadores habían partido a sus casas, y fuera del refrigerador era imposible escuchar lo que ocurría dentro.

Cinco horas después, y al borde de la muerte, alguien abrió la puerta. Era el guardia de seguridad que entró y lo rescato.

Juan preguntó a su salvador como se le ocurrió abrir esa puerta si no era parte de su rutina de trabajo, y él le explicó:

“Llevo trabajando en ésta empresa 35 años; cientos de trabajadores entran a la planta cada día, pero tú eres el único que me saluda en la mañana y se despide de mí en las tardes. El resto de los trabajadores me tratan como si fuera invisible.
Hoy, como todos los días, me dijiste tu simple “Hola” a la entrada, pero no escuché el “Hasta mañana”.
 
Espero por ese “Hola” y ese “Hasta mañana” todos los días. 

Para ti yo soy alguien. Cuando hoy no oí tu despedida, supe que algo te había pasado… Te busqué y te encontré!!




Yobailopogo! 
-"Hasta mañana"-

7 comentarios:

la MaLquEridA dijo...

Que bonita historia reptilito. Para muchos no existimos.

Carlos MxAx dijo...

wuoooo!
me robaste una lagrima camarada...

saludos!!

Gerardo Taker dijo...

Hola!
Suscribo con Malque, a veces para muchos no existimos.
Saludos compadre!

Gary Rivera dijo...

que bonito!
caray justo necesitaba leer algo así!
muchas gracias! me has sacado de la congeladora a mi también!

TeReSa dijo...

¡Hola!::.

RjN dijo...

Esa foto es la de la historia o es alguna que encontraste por ahí? Porque en ella salen nuestros "queridos carabineros"

:)

SalUdos y un abrazo de gol Reptil!!

Derrumbe dijo...

Hasta siempre Reptilio :)