Dennis, te diré algo sobre Marte... que puede parecer extraño viniendo de un escritor
de ciencia ficción pero que, ahora, tú y yo, aquí compuestos íntegramente de átomos sentados sobre esta roca redonda
con un núcleo de acero líquido sujeta por esa fuerza que tanto
te molesta llamada gravedad todo el tiempo girando alrededor del sol a 108000 km por hora zumbando por la Vía Láctea a 966000 km por hora en un universo que podría
estar persiguiendo su propia cola a la velocidad de la luz. Y en medio
de toda esta actividad frenética totalmente conscientes
de nuestra inminente desaparición que es una buena manera de decir que sabemos que vamos a morir nos ayudamos los unos a los otros.
A veces, por pura vanidad, a veces, por algunas razones que aún no somos lo bastante mayores
para entender pero, gran parte del tiempo nos ayudamos
y no esperamos nada a cambio. ¿No te parece extraño? ¿No es raro? ¿No es lo bastante raro? ¿Por qué demonios
tenías que ser de Marte? Bueno, mira, hablaremos con ellos y les contaremos todo
sobre las cosas humanas que nos gusta hacer y, ya sabes terminará antes de que te des cuenta y todo saldrá bien.
Bueno, ¿trato?
Bueno, ¿trato?
Yobailopogo!
4 comentarios:
No esperar nada de nadie para que la ingratitud no duela.
Gusto leerte.
Me recordó a un cuento de yasutaka tsutsuy . Saludos pocos blogeros ya quedan
por pura vanidad...
que bueno saber de ti Reptilio...saludos!
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